jueves, 8 de febrero de 2024

La represión

 Al hablar de lo inconsciente, mencionamos que permanece como tal aquello que ha sido reprimido. En psicoanálisis, la represión hace referencia a una censura, realizada por el yo, que ocurre entre lo inconsciente y lo preconsciente; esto significa que se rechaza de la consciencia algo y se mantiene alejado de ella, de tal suerte que no se tiene noticia de lo reprimido (permanece inconsciente).

    El yo reprimirá todas las representaciones que no son acordes con el ideal del yo (con lo que se espera ser), así como aquellas pulsiones que, de ser satisfechas, producirían displacer en otro  lugar (en la conciencia).

    En tanto la represión es realizada por el yo, y este es una instancia que se desarrolla con el tiempo, la represión no es un mecanismo con el que se nace, sino que también se desarrolla.

    La represión funciona de forma individual para cada representación y cada retoño, y requiere un gasto de energía constante.

    Si fracasa la represión, y la representación accede a la conciencia, esta se manifiesta y puede generar angustia.

    Existen dos tipos de represión:

1. REPRESIÓN PRIMORDIAL. Se da en aquellas agencias representantes de la pulsión, a las que se les niega el paso a la consciencia y sobre las que se crea una fijación.

2. REPRESIÓN PROPIAMENTE DICHA. Esta represión recae sobre los retoños de la agencia representante-representación y a los pensamientos que entran en relación con dicha agencia.

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