martes, 30 de enero de 2024

Principio de placer, principio de realidad

        En un inicio, los procesos psíquicos primarios, más antiguos, aspiran a ganar placer (disminuir los estímulos) y, por ello, puede decirse que obedecen al principio de placer-displacer; como consecuencia de esto, se buscará evitar el displacer (aumento del estímulo), pero como estos estímulos son continuos e inevitables, y la vía alucinatoria de la satisfacción no satisface efectivamente, se introduce el principio de realidad que presenta lo real, aunque sea desagradable; el objetivo de esta sustitución es el aseguramiento del principio del placer a través de abandonar el placer momentáneo para ganar un placer seguro que vendrá después.

    La introducción del principio de realidad requiere adaptaciones del aparato psíquico: 1) los órganos sensoriales y la conciencia acoplada a ellos cobra importancia, pues se aprenden las cualidades de placer y displacer, se instituye la atención que explora el mundo exterior, y se crea un registro (la memoria); 2) se escinde una clase de actividad del pensar, que sólo se somete al principio de placer; 3) el relevo del principio de placer por el principio de realidad se cumple en las pulsiones yoicas; 4) el yo-realidad no tiene más que aspirar a beneficios y asegurarse contra prejuicios; 5) la insatisfacción que resulta de la sustitución de los principios constituye, a su vez, un fragmento de la realidad objetiva misma; 6) mientras el yo recorre la trasmudación del yo-placer al yo-realidad, las pulsiones experimentan las modificaciones que las llevan desde el autoerotismo al amor de objeto, al servicio de la función de la reproducción de la especie.


Como podemos apreciar, desde que nacemos la vida misma produce displacer y sufrimiento, pero el aparato psíquico parece incapaz de resignarse a aceptar que el programa del principio de placer es inalcanzable, por lo que se emprenden diversos caminos para ganar placer y evitar displacer: sublimar, trabajar, delirar una realidad distinta, amar, encontrar poderosas distracciones, satisfacciones sustitutivas, o sustancias embriagadoras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lapsus

       Los lapsus son deslices del habla, auditivos o de lectura. Surgen por la acción conjugada de dos propósitos distintos, por lo que el ...