Los actos fallidos surgen por la acción conjugada de dos propósitos distintos (contradictorios), a partir de la cual se crea un compromiso que conlleva tanto un éxito a medias, como un fracaso a medias, cada uno respecto de uno de los propósitos de los que surgen.
Freud distingue cuatro tipos diferentes de actos fallidos:
1. OLVIDO. Siempre es un propósito contrario, es decir, un no querer (no querer ir a la cita, no querer hacer algo), producido por una aversión de la memoria a recordar sensaciones de displacer.
2. EXTRAVÍOS O PÉRDIDAS. Se dan por diferentes causas, pero coinciden en que se pierde o extravía algo porque eso es lo que inconscientemente se quiere. Pueden incluso, ser por autocastigo.
3. TRASTOCAR LAS COSAS (ACTOS FALLIDOS EN SENTIDO ESTRICTO). Se dan para cumplir deseos que uno debe negarse, para lo cual el propósito se enmascara como feliz contingencia. Es por ello, que se afirma que todo acto fallido es, en realidad, un acto adecuadamente consumado (se obtiene lo que se quería en realidad).
No hay comentarios:
Publicar un comentario